Intro - Jeg skriver norsk fordi er jeg cool

Khristiaan er i Trondheim, hvor folken selger de billigste laksene i alle verden og der er ikke hundebæsj. Velkommen for sidet mitt. Her skal jeg skrive erfaringeren i Norgue mens drinker jeg et varmt kopp med te.
Takk til alle!

lunes, 24 de octubre de 2011

Red Social, te amo tanto...

?Sabéis? El tuenti me recuerda mucho al "Show the Truman". Isn't it?­ La única salvedad quizás sea que aquí no hay Truman, sólo actores que por el paso del tiempo se han vuelto ajenos al gran hermano diario al que decidieron someterse voluntariamente en algún momento de su vida.
Cuando alguien se crea un perfil, se crea una vida virtual. Ahora ya puede sentirse íntegro y satisfecho consigo mismo. Ha conseguido hacer una lista pública de sus secretos, de sus aficiones y opiniones; un escaparate al resto de actores en el que se muestran sin rubor afecciones y alegrías (sentimientos) a completos desconocidos. Y lo peor de todo, esto crea una dependencia total a ser observado y calificado constantemente. La necesidad de aprobación viene intrínseca en todos los humanos, pero es algo que con el paso del tiempo, con la madurez personal y precisamente con la búsqueda interna del Ser propio se consigue mitigar, o como mucho restringir a aquellas personas responsables de tu maduración. Pero no, aquí todo esto pierde su sentido.
Y yo diría más: no es ya sólo la necesidad de ser observado, sino la de observar. La de observar Y calificar, porque tú también estás dentro del show, y no puedes ni debes dejar de hacerlo. Adoptamos un rol virtual del que no somos conscientes: ni nos damos cuenta de que estamos dentro de un decorado relleno de extras que interpretan su papel a pies juntillas; ni de que al mismo tiempo somos los extras del escenario de otro Truman cualquiera; y mucho menos de que todo esto no es real.
Desgraciadamente nuestros jóvenes encuentran a su YO, rellenando un perfil, como si de una estudio de márketing se tratara, ofreciendo todo lo que creen que es para ellos su vida a un público voraz, ávido de ser valorado a cambio de valorar. Viéndose en una página de tuenti se sienten satisfechos. Viendo sus 1200 amigos, aún más satisfechos. Al colgar una foto polémica y ver como la gente le vota, doble ración. Más tarde, habla de lo triste que se encuentra, o quizás de lo alegre que está: todos le animarán, le comentarán: le darán razón de existir al hecho de sentirse triste o alegre, porque de otro modo, ?para qué contar cuán triste estás si no es para que le den los demás un significado? Como la paradoja del árbol cayendo en un bosque deshabitado ?se le escucha caer?
Se trata de una felicidad evanescente y efímera. Un horrible mundo de locos que nosotros mismos hemos creado. Quizá dentro de 20 annos se haga una película sobre el experimento sociológico que llega a ser la red social. Es como cualquier droga: crea una dependencia que sólo ella puede subsanar.
La mayoría de la gente que pueda leer esto pensará que no es cierto, o que a él/ella no le ocurre. Bueno, en general amigos míos, sois más inteligentes que la media y posiblemente seáis capaces de discernir, no os lo niego. Aún así, os aconsejo que os paréis dos minutos a meditar un poco sobre esto, nunca viene mal: quizá podáis aportar algo más con algún comentario inteligente, consiguiendo así un uso productivo del tuenti.
Un saludo a todos,
P.D: bueno, no es todo tan malo... podemos realizar las más sinceras felicitaciones a gente que ni conocemos, sólo porque el tuenti nos lo recuerda. The show must go on!

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