Temperatura de 12º por la mañana y en aumento hora tras hora hasta los 20º. Día totalmente soleado y sin nubes. Agradable y apacible para irse de picnic o comer hierba al lado del río.
Muy señores míos,
Hay que tomarse las cosas con calma, que si algo sale bien es porque está a punto de salir otra cosa peor. De acuerdo, es un pensamiento muy pesimista, quizás algunos diréis atípico de mí. Pero es cierto. A pesar de ello, cuando trabajas para conseguir algo, cuando lo deseas con toda tu alma (bueno, quizá no es necesario tanto misticismo), parece como que el destino te lleve hacia ello. Sinceramente, tengo que reconocer que el destino se me antoja un poco cabroncete en algunas ocasiones, en las que uno no sabe si le lleva hacia adelante o hacia detrás. Ahí es donde entra en acción la voluntad de uno mismo, justo ahí. Y sí, cuando piensas para tus adentros aquello de "Venga... qué más puede pasar?", pasará otra cosa peor. Pero ojo, uno no se rinde así como así: hay que doblegar el destino hacia uno mismo, y no al revés (que vendría a ser doblegarse al antojo de las adversidades). Porque si sigues ahí, al pie del cañón, como he dicho antes, acabas llegando, algo acaba conspirando bien y te deja sin comerlo ni beberlo ahí justo donde tú querías estar. Y entonces dices aquello otro de "¡Ahora qué, adversidad! Permíteme que me jacte <ja, ja y otro ja>".
Algunos de mis más allegados recordarán aquella frase de "No importa cuán fuerte golpees, sino lo duro que pueden llegar a darte. Y resistes. Hay que aguantar los impactos sin dejar de avanzar, sólo así es como se gana".
¿Y por qué les estoy contando todo esto? Porque necesitaba oírmelo decir, otra vez. Y ya que estaba, no iba a perder ocasión de contarselo a ustedes. Ahora mismo me encuentro escuchando la epopeya "Atom Heart Mother" de los magníficos Pink Floyd, y así estoy ahora, en plan épico. Os contaré brevemente mi historia aquí en las norwegian lands.
Bueno, la verdad es que ahora mismo se ha acabado la canción, y no me siento tan épico. El asunto principal es que hoy ha sido mi primer día de cole, con zapatos nuevos y bici nueva. No, espera, con botas sudadas y bici que hace sonidos extraños para ser una bici y que no cambia de platos cuando se lo ordeno, sino cuando ella cree más conveniente (que como ya he dicho más arriba, por cosas del destino, suele ser en el peor momento). La mañana empezó y como buen chico que soy, llegué pronto, a las 07.45. La clase supuestamente empezaba a las 08.00, pero realmente empezó a las 08.15 (que resultó ser la hora correcta). Este hecho desarrolló en mi mente una serie de hilarantes pensamientos acerca de los noruegos y el profesor, que no vienen a cuento. La clase era "Nuclear and Radiation Physics", y sinceramente el profesor es muy majo. El aula era más bien un auditorio, en plan norteamericano. Muy moderno. Además tienen un sistema de borrado pizarrero muy (pero que muy) moderno. Ya les comentaré este ingenio de la naturaleza en otro instante. Bueno no, se lo cuento ahora: es una esponja húmeda, y créanme, borra muchísimo mejor de lo que lo hará un borrador convencional (y sin intoxicaciones).
Siguiente clase, tras 3 horas de "Nuclear... ", a las 12.00. Resultó ser "Statistical Physics". Aquí si que me he caído de espaldas (pa' cagarse y no torcarse). El profesor, ni corto ni perezoso le hacía fotos de vez en cuando a la pizarra para colgarlas al "aula virtual" de aquí (llamada it's learning), como apuntes de clase. Como diría un spanish man: CON DOS COJONES!!! Qué tío. Le he fotografiado fotografiando la pizarra. Que sí que sí, que soy muy friki. Aquí les dejo la foto. [Momento músical, "Summer '68", de Pink Floyd].
La clase horrible. Qué tío más majo, pero más malo. No sabía ni qué estaba escribiendo, le teníamos que corregir. Se lo sacaba todo de la manga... ¡todo! Los físicos sabrán de qué hablo.
Y ahora es cuando la matan. Primera putada, microondas que no funciona, Cristian que se calienta la comida con los cojones.Vale, bien, sólo es el microwave oven. Siguiente clase, a als 15.00 (si, todavía no he acabado). Ahora toca "Quantum Mechanics". Ese nombre se me antoja peculiar. ¿Por qué demonios llamar a una asignatura que se da en NORUEGO con un nombre inglés?. Podría haberle pasado a cualquiera, pero ah! los hados del destino querían tocarme la moral un ratillo. Resulta que el curso al que me había matriculado no tenía suficiente gente extranjera, así que lo han unido al grupo de NORSK, con lo que nadie habla ahora inglés. Imagínense la cara que se me quedó cuando veo que teacher se pone a hablar como un loco en noruego. Me quedé anonadado, estupefacto cual cosa estupefacta... Flipando en colores, me salgo de clase y trato de ver qué pasa, y es cuando veo el tema de la unión de grupos. Unánle a esto un pequeño detalle que olvidé mencionarles: mientras asistía felizmente a "Nuclear..." perdía horas de "Electromagnetic theory", y así seguirá siendo TODOS los días que tenga estas asigntaturas, porque algún graciosete ha pensado que los que estamos matriculados en ambas clases tenemos el don de la ubicuidad. Volviendo al meollo en cuestión, el de "Quantum Mechanics". En el break (descanso), voy a hablar con el profesor a ver qué solución podemos hallar a este entuerto. Me comenta que es común que ocurra, que a veces se da en inglés pero no este año. A causa de esto, él resulta que tiene apuntes de toda la asigatura en inglés. Además me da una bibliografía inglesa muy buena también. Vale, primer revés del destino, no parece tan grave finalmente. Sólo tengo que buscar los apuntes en inglés y todo arreglado. Adivinen ustedes en qué idioma estaban los apuntes... Sí, efectivamente: en Txeco. Además me fijo que los únicos apuntes en inglés que tiene el profesor (estoy hablando de su web) son de otro curso, y yo pienso "Ya me la ha liado el abuelo, que no sabe ni qué clase está dando...". Así que, tocado y herido, me toca volver a hablar con él al acabar la clase. Entonces me dice que los deben haber quitado (yo me reía por dentro). Finalmente me comenta que tratará de subirlos, y que si tengo dudas que vaya a su despacho (olé, olé y olé). Así que derrotado decido volver a casa, no sin antes coger bibliografía de la biblioteca (y de internet). No me iba a rendir tan fácilmente. Cojo la bicicleta y come back to home again... No les he contado nunca cómo es el camino de regreso. Siempre es horrible. Ya lo verán cuando le haga más fotos: se trata de un sendero con crestas del 15 -30% de inclinación (o más). Casi nadie la sube en bici: prefieren cargar la bici y subir andando. No me iba a rendir tan fácilmente, una cuesta empinada no es suficiente, no para mí. No ahora. Así que al son de Fool's Overture me dirijo a ella. Y justo al llegar a la peor parte de la cuesta (a esta sí le haré foto seguro), suena el mítico "We shall never surrender", del gran Winston Churchill (para quien no lo recuerde, el presidente del gobiero británico durante la IIWW). Ya les contaré alguna historia de este hombre. Bueno, pues eso, we shall never surrender hacia arriba, curiosamente al lado de un chico que iba a pie. La rueda trasera rueda sin deslizar en algunos tramos, y hay que dar un empujón con todo el cuerpo. Todo un espectáculo, no entraré en detalles. Subí, jubón a la espalda, y sudor en la frente.
Ese ha sido mi día. Compré en el supermercado y comí gratis porque mi compañero ruso me ha invitado a un plato de su magnífica sopa de verduras caliente. Estoy bien. Me siento agusto.
Un cordial saludo a todos los que se preocupan por mí y me leen de vez en cuando.
P.D: al conectarme, acabo de ver ahora mismo que el profesor subió los apuntes en inglés 10 minutos después de hablar conmigo. ¿Ven lo que les dije?
Intro - Jeg skriver norsk fordi er jeg cool
Khristiaan er i Trondheim, hvor folken selger de billigste laksene i alle verden og der er ikke hundebæsj. Velkommen for sidet mitt. Her skal jeg skrive erfaringeren i Norgue mens drinker jeg et varmt kopp med te.
Takk til alle!
Takk til alle!
lunes, 22 de agosto de 2011
viernes, 19 de agosto de 2011
¿Qué tiene Noruega?
Temperatura variable entre 12º y 18º. Día soleado durante la mañana y que ha ido nublándose con el paso de las horas. Humead: baja.
Muy señores míos:
Si no les viene a mal, empezaré el blog haciendo un pequeño resumen de qué se puede ver por estas tierras de frío y oscuridad (que ahora no hace frío, ni hay oscuridad).
En primer lugar, Noruega tiene noruegos y noruegas, que no es poco. Se preguntarán quizá el porqué de esta redundancia, y no sin parte de razón. Y es que cabe destacar que los nativos del país están extremadamente pulidos, al menos en cuanto al físico. La gran mayoría muestran sin temor unos cuerpos dignos de museo: esculturales varones con músculos fibrosos hasta en las orejas o sinuosas curvas femeninas sobre un mar de piernas que no encuentran final. Todo esto, adornado con preciosas cabelleras rubias (al más puro estilo vikingo) sobre unos ojos azules como un caballo azul. Ya les dije que no era poco tener gente nórdica en la ciudad, son auténticos ejemplares de "homo tochus". Su único punto flaco es la asimetría facial que llevan pegada casi todos: y es que no dije nada de que fueran especialmente agraciados. Y digo punto flaco por machacarlos un poco, pero en realidad, que la gente de un país no destaque por su hermosura, es algo bastante habitual en el mundo. Lo que pasa es que queda más patente que existe un defecto facial cuando el resto del cuerpo tiene un notable alto: ¿qué destacan antes, un diente negro en Paris Hilton o en la niña del exorcista? Pues eso.
Otra cosa bastante notoria (al menos en Trondheim) es que no hay excrementos de perros, gatos, cabras, caballos o humanos en ninguna calle. Díganme cuántas defecacciones son capaces de detectar paseando por Valencia un día cualquiera. Ahora réstenle a ese número tantas como hayan contado. Lo que resulte de esta incongruente resta es lo que un servidor ha podido atisbar durante estas dos semanas. No es broma, o los perros no cagan, o no hay perros, o... o... ¡o los dueños RECOGEN los regalitos! ¡Qué locura! ¡La perdición de un país! Y es que en España uno no puede ser educado y limpio. No señores, uno se convierte en el tonto del pueblo por ser cívico... Aquí tienen muy claro que las cosas no se cuidan solas, que si el humano ensucia, el humano luego lo "desensucia". Tomen nota. ¡Ah! Olvidaba añadir que los conductores PARAN ante los pasos de zebra cuando ven a los peatones ACERCARSE a éste. Me sé de otros conductores que aceleran para pasar antes que el peatón.
Para finalizar (no porque se acaben las cosas que decir, sino porque se me acaban a mi las ganas de hacerlo), les puedo comentar que, además de gente noruega, se pueden ustedes topar con una cantidad ingente de españoles. Y cuando digo ingente, me refiero a que existe actualmente una gran plaga, todavía no reconocida oficialmente por el gobierno noruego para no sembrar el pánico, de españoles. Allá donde usted vaya, encontrará a un español (o más) con total seguridad. Y por supuesto, allá donde estén, se harán las cosas a la española. Chillan, beben, orinan y eruptan (como un bebé). Además, chapurrean un extraño lenguaje, atribuible a alguna cepa indígena del amazonas y que ellos suelen denominar "Er inglé". He llegado a reconocer frases como "Güach yu nein?", "Ay laik dens dens parti parti" o "Tu bir plis". Otro de los rasgos característicos que tienen los españoles es que dejan su rastro. Recuerdo el comentario que un servidor y Adrián hicimos en una fiesta, mientras sonaba King África, Paquito el Chocolatero, Don Omar (éste es ya más moderno, de las discotecas españolas) y hasta la Macarena: "6000km para escuchar la misma mierda que en un pub de Xátiva...". Se trata de un nuevo tipo de guerra, una invasión silenciosa y sigilosa (que no los invasores). Ya están en sus calles, pronto en sus casas y quizá algún día en su parlamento. Aun así, yo no cantaría victoria, todos sabemos que los diputados españoles jamás acuden al parlamento, ni aunque sea noruego.
En fin señores, dejo de escribir ya. Es hora de tomarse un café y reflexionar sobre qué acabo de hacer. Les iré informando de todo lo que ocurre en Trondheim periódicamente, si es que deciden regresar a ser informados.
Un cordial saludo,
Khristiaan
Muy señores míos:
Si no les viene a mal, empezaré el blog haciendo un pequeño resumen de qué se puede ver por estas tierras de frío y oscuridad (que ahora no hace frío, ni hay oscuridad).
En primer lugar, Noruega tiene noruegos y noruegas, que no es poco. Se preguntarán quizá el porqué de esta redundancia, y no sin parte de razón. Y es que cabe destacar que los nativos del país están extremadamente pulidos, al menos en cuanto al físico. La gran mayoría muestran sin temor unos cuerpos dignos de museo: esculturales varones con músculos fibrosos hasta en las orejas o sinuosas curvas femeninas sobre un mar de piernas que no encuentran final. Todo esto, adornado con preciosas cabelleras rubias (al más puro estilo vikingo) sobre unos ojos azules como un caballo azul. Ya les dije que no era poco tener gente nórdica en la ciudad, son auténticos ejemplares de "homo tochus". Su único punto flaco es la asimetría facial que llevan pegada casi todos: y es que no dije nada de que fueran especialmente agraciados. Y digo punto flaco por machacarlos un poco, pero en realidad, que la gente de un país no destaque por su hermosura, es algo bastante habitual en el mundo. Lo que pasa es que queda más patente que existe un defecto facial cuando el resto del cuerpo tiene un notable alto: ¿qué destacan antes, un diente negro en Paris Hilton o en la niña del exorcista? Pues eso.
Otra cosa bastante notoria (al menos en Trondheim) es que no hay excrementos de perros, gatos, cabras, caballos o humanos en ninguna calle. Díganme cuántas defecacciones son capaces de detectar paseando por Valencia un día cualquiera. Ahora réstenle a ese número tantas como hayan contado. Lo que resulte de esta incongruente resta es lo que un servidor ha podido atisbar durante estas dos semanas. No es broma, o los perros no cagan, o no hay perros, o... o... ¡o los dueños RECOGEN los regalitos! ¡Qué locura! ¡La perdición de un país! Y es que en España uno no puede ser educado y limpio. No señores, uno se convierte en el tonto del pueblo por ser cívico... Aquí tienen muy claro que las cosas no se cuidan solas, que si el humano ensucia, el humano luego lo "desensucia". Tomen nota. ¡Ah! Olvidaba añadir que los conductores PARAN ante los pasos de zebra cuando ven a los peatones ACERCARSE a éste. Me sé de otros conductores que aceleran para pasar antes que el peatón.
Para finalizar (no porque se acaben las cosas que decir, sino porque se me acaban a mi las ganas de hacerlo), les puedo comentar que, además de gente noruega, se pueden ustedes topar con una cantidad ingente de españoles. Y cuando digo ingente, me refiero a que existe actualmente una gran plaga, todavía no reconocida oficialmente por el gobierno noruego para no sembrar el pánico, de españoles. Allá donde usted vaya, encontrará a un español (o más) con total seguridad. Y por supuesto, allá donde estén, se harán las cosas a la española. Chillan, beben, orinan y eruptan (como un bebé). Además, chapurrean un extraño lenguaje, atribuible a alguna cepa indígena del amazonas y que ellos suelen denominar "Er inglé". He llegado a reconocer frases como "Güach yu nein?", "Ay laik dens dens parti parti" o "Tu bir plis". Otro de los rasgos característicos que tienen los españoles es que dejan su rastro. Recuerdo el comentario que un servidor y Adrián hicimos en una fiesta, mientras sonaba King África, Paquito el Chocolatero, Don Omar (éste es ya más moderno, de las discotecas españolas) y hasta la Macarena: "6000km para escuchar la misma mierda que en un pub de Xátiva...". Se trata de un nuevo tipo de guerra, una invasión silenciosa y sigilosa (que no los invasores). Ya están en sus calles, pronto en sus casas y quizá algún día en su parlamento. Aun así, yo no cantaría victoria, todos sabemos que los diputados españoles jamás acuden al parlamento, ni aunque sea noruego.
En fin señores, dejo de escribir ya. Es hora de tomarse un café y reflexionar sobre qué acabo de hacer. Les iré informando de todo lo que ocurre en Trondheim periódicamente, si es que deciden regresar a ser informados.
Un cordial saludo,
Khristiaan
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